diciembre 16, 2017

CÓMO REDUCIR EL ESTRÉS DE FIN DE AÑO

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Las prisas de fin de año, las exigencias familiares y estrés de trabajo nos persiguen por todos lados.

En el trabajo:

-Los pendientes tenían que salir ayer, tus Clientes están en cierre de año y muchos proyectos se detienen.

-Todos quieren salir de vacaciones sintiendo esa sensación que todo quedó resuelto.

-Posiblemente te preguntas qué también o mal te fue y qué pasará el próximo año.

En lo personal:

-El estrés de fiestas familiares y compromisos "debo de" se hacen presentes. 

 

¿Cómo podemos reducir el estrés de fin de año?

 

1. PIENSA QUE SÓLO SON UNOS DÍAS

 

Muchas veces tenemos el sentido de urgencia de que todo debe de estar realizado antes de finalizar el año.

Nos queremos sentir realizados.

Con muchas personas escucho: "Quiero hacer esto antes del próximo año", "Esto debe de estar listo para arrancar enero"... "Ya en enero lo voy hacer"... que se escucha tan lejano y la verdad son sólo unos cuantos días de un paso de fecha a otro.

Creo que es muy natural que esa sensación de "fin" de un año nos cuestione el doble de lo normal del rutinario mes a mes de tener que haber logrado algo.

Es casi imposible no dejarse de medir en qué estás hoy y lo que todavía te falta por hacer y más, porque la forma en que terminas algo te da idea o algo de seguridad de cómo volver a empezar el próximo año o que las cosas no van tan mal.

Deseas que por fin el próximo año sea diferente.

Y es que, ver el vaso medio lleno es lo complicado.

Si sigues en tu rutina habitual y con el mismo movimiento, confía; siempre saldrán las cosas.

Salir y dar un pequeño paseo, tal vez un poco de mindfulness y tomar conciencia de que no todo es malo, o lo malo te desarrolló nuevas capacidades, te ayuda a enfocarte mejor y soltar un poco estos días.

 

2. FALSAS EXPECTATIVAS DE EVENTOS FAMILIARES

 

Bajar las expectativas de estar bien con todo y con todos es importante.

Muchos piensan que estas épocas son perfectas para mostrar lo mejor, sonreír y compartir.

Pero la realidad es, que se les dobla el estómago de saber cómo estar con personas que tienen que tolerar y enfrentar eventos familiares a los que no quieren ir.

Primero, hay que olvidarse de festejos perfectos. Querer quedar bien o tener qué... con los años es horrible. 

Los famiiares, amigos y añadidos son lo que son, así como tú también.

Difícilmente cambias sólo por un número en el calendario.

¿Es una oportunidad de decir o hacer algo bueno? 

Sí, lo es.

Pero es más realista y cuenta más las veces que lo puedes seguir haciendo en el año, aunque sólo tú lo veas.

Tú sabes el trabajo que te cuesta.

Eso es lo importante.

Las personas cambian y muchas familias también. Hay personas que de verdad quieren estar ahí y estar cerca es algo importante; otras de plano no saben ni cómo hacerlo o simplemente no se les da.

No querer quedar bien ayuda bastante para reconocernos en la realidad, reconciliarnos primero con nosotros, aceptar lo que hay y tratar de disfrutar la vida que tenemos.

Lo que está en tus manos es importante, lo que no, no estaba ni estará.

 

 

3. SEPARA LO URGENTE Y LO IMPORTANTE

 

Sé práctica.

A mí me pasa que tengo una lista de cosas urgentes, pero no siempre son importantes.

Todavía me cuesta trabajo ver que no es urgente que arregle algo descompuesto en la casa o que el clóset ya se me viene encima de tiliches... quiero hacer mucho a la vez y antes que me invada un sentido de urgencia, trato de ver otras cosas más importantes.

Priorizar y tomar decisiones de los compromisos de temporada nos reduce el estrés para enfocarnos y tomar tiempo en lo que de verdad nos importa como disfrutar, descansar un poco y rodearte de las personas con las que quieres estar. 

Aprende a decir No. 

Si no es urgente hacer limpia de fin de año de ese clóset lleno de tiliches, ya será otro fin de semana y no pasa nada que cambie de fecha.

Tal vez hoy lo importante es que bajes el ritmo y tengas algo de tiempo extra para pensar hacer eso que tanto ha esperado y es importante, desde la salud, hasta un sueño o un plan importante para ti, no ansiosamente urgente.

 

3. SI TRABAJAS COMO INDEPENDIENTE, PON DÍAS LIBRES

 

Para los que trabajan como independiente - freelance y no se rigen con vacaciones por ley es muy fácil acostumbrarse a no parar de trabajar en todo el año.

Si puedes toma días para bajar el ritmo mental, renovar energías y poder hacer un balance de los proyectos que tienes o harás el próximo año.

Al final, la mayoría nos estresamos de más y siempre sale casi todo lo que debemos hacer.

Nos creamos la urgencia y angustia futura cuando muchas veces hemos estado en situaciones similares y nuestras capacidades logran todo en tiempo.

El comenzar un nuevo año siempre trae esperanza y algo de expectativa, invita a seguir creciendo. Para tratar de estar listo para ello, hay que reducir el estrés de fin de año y ver su lado positivo: estás en el mundo aquí y ahora.

Guarda la calma.

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