abril 05, 2018

DEBÍ DE COMENZAR AYER

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Algunas veces cuando la recompensa o el alcanzar algún plan toma más tiempo de lo planeado, nuestra mente tiende a abandonarlo.

Sobre todo al momento de hacer un cambio o emprender algo nuevo.

Levante la mano quién ha dejado para mañana iniciar algo que tienes muchas ganas – o que sabes que necesitas- 

(Estás casi esperando a que alguien toque tu puerta y te diga, sal: todas las condiciones son perfectas, el día está soleado, ven, empieza, anímate, yo ya revise todo por ti, no te vas a costar trabajo, ¿Cómo deseas tu café?)

A todos nos pasa, decimos: luego, ya que tenga tiempo, pero la verdad es que queremos recompensas rápidas.

Y es que tomar acción y enfrentar nuestros miedos es lo más difícil del mundo.

Aterra, da flojera y como asusta, encontramos un montón de “no puedo, porque…”

Y de pronto, nunca hiciste nada.

De pronto, diario tienes una vocecita que te dice: debiste comenzar ayer.

Para que no te preguntes “¿Debí comenzar antes?”

Hay que recordar frecuentemente nuestros “por qué” - el por qué hacemos lo que hacemos, por qué queremos eso con tantas ganas, ¿cómo nos queremos sentir?

-Además de una dosis de voluntad que a veces hay que sacarla hasta debajo de las piedras pero hay que sacar la que se pueda-

En mis "por qué" son porque a mí me gusta sentir estabilidad, que puedo, que genero y sentir que puedo tener ese espacio para hacerlo; así como visualizar cómo me gustaría que fueran mis días en unos años.

La mayoría son sensaciones, deseos de bienestar interior más que cosas –esas van y vienen- no siempre sé si será el camino correcto pero más o menos lo voy descubriendo cada vez que me muevo... o me voy de boca y me levanto.

 

Empezar una y otra vez, no siempre es para todos.

Estresa o emociona.

Pero piensa que no importa el tamaño de los pasos si son chicos o grandes, lo importante es darlos.

¿Cuántas veces esperamos a que los demás o algo tome acción primero por nosotros?

Cuántas veces piensas:

Mejor para después, va a ser difícil, ahorita no tengo dinero, cuánto tiempo me va a tomar, cómo sé si me va a servir….

Iniciativa ante la vida mi querida malabarista.

Hay que dejar entrar algo nuevo, 

¿Angustia lo que sucederá?

Sí, muchas veces. 

Muchas.

Demasiadas.


Créanme, lo entiendo perfecto.

He estado muchas veces ahí y también invertido muchas horas en análisis, horas de trabajo y hasta dinero.

Pero si quieres vivir las mejores curvas del aprendizaje, (V I V I R), descubrir nuevas cosas de ti (fortalezas) y ponerte en marcha más que sólo observar a los demás…

Es el mejor ejercicio.

Como los músculos, cuando siento mis problemas de rodillas débiles, recuerdo que me responden mejor si trabajo los músculos que las rodean, en este caso no puedo nacer de nuevo pero sí puedo encaminar mis esfuerzos, si espero un milagro….Me quedo sentada y adolorida.

Me dan días malos ¡muchos! pero son los que me recuerdan que siempre se puede empezar una y otra vez.

Que como tú, no estoy pensando si debí empezar ayer ¡porque ya empezamos! y sólo queda seguir insistiendo y entrenando para mejorar la resistencia.

La verdad es que la mayoría no sabemos si lo estamos haciendo bien y eso no es tan malo, porque con el simple hecho de “echarse andar” y ponerte hacer y no pensar después ¿por qué no lo hice?, siempre dará un resultado positivo.

¿Debiste comenzar ayer y no lo has hecho?

Anímate, con el tiempo te darás cuenta que las cosas no son totalmente buenas o terriblemente malas.

Dan valor a tu propia aventura.