Panqué de peras con almíbar.
Ahí estaban, eran un quinteto de peras de piel canela que se auto denominan variedad "Bosc", andaban veraneando por la mesa luciendo su bronceado pidiéndo a gritos un trato elegante y digno de una tarde lluviosa de verano.
Salsa de piña picante.
Me mudé hasta con verduras y frutas. No había podido escribir en el blog desde hace más de dos meses, nos mudamos de hogar hace poco y fueron semanas de mucho desorden, cansancio y caos.
Panela horneada con hierbas.
Imagínenlo: Toman una rebanada de pan crocante con un dorado perfecto, enseguida, se sirven con la cuchara grade para tomar esos brillantes trozos de panela suave y calientita …
¿Ya le trajeron a su bebé?.
Eran las 5:30 de la mañana en algún día de esta pandemia cuando llegó la fecha del desalojo, la espera tocaba su fin.
Recetas de otoño.
Arranco esta historia de otoño - pandémico, aclarando que estas fotos fueron tomadas con mi celular por la prisa del momento; en distintos fines de semana, distintos sabores y con distinta luz.
Ceviche de camarón seco.
Si existe el cielo, esta es una de las botanitas que me gustaría encontrar al llegar a la recepción.
Limones en conserva estilo Marroquí.
Estábamos en una linda tarde de asador y de pronto, de su gran refri, sacó un frasco donde alcancé a ver una especie de pasta amarilla…
El curso con el que por fin aprendí a hacer pan.
Una de las mejores cosas que me han pasado en este pandémico encierro, fue aprender a hacer pan.
Muffins de plátano y avena.
Nunca me consideré que podía ser de las que hornean, porque a pesar que la cocina me gusta mucho, mi personalidad no es paciente para la limpieza y el detalle que necesita la elaboración de panes y postres.
Col morada asada.
La primera vez que vi una docena de ernomes pelotas de col morada en las brasas, fue en San Cristóbal de las Casas. Ese día todo estaba alineado: Una caminata deliciosa bajo una ligera y fresca lluvia, el mercado, los bordados, la picoteada de botana …

