Los platos sin nombre.
Me subí en un viejo neceser lleno de hilos, botones y alfileres para usarlo de escalera y alcancé de un tirón las revistas
Crema de edamames con poro y brócoli.
Dicen que una sopita caliente es levanta ánimos y puede ser tan sencilla o sofisticada como esté el humor de cada quién.
Muffins de plátano y avena.
Nunca me consideré que podía ser de las que hornean, porque a pesar que la cocina me gusta mucho, mi personalidad no es paciente para la limpieza y el detalle que necesita la elaboración de panes y postres.
Adornos, navidad y otras mezclas
¿Tienen algún estilo o ritual para decorar esta época? Yo he visto de todo.

