enero 02, 2019

Prepara tu sazonador de consomé natural

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Estaba a punto de ponerle al título: súper pasta o mezcla mágica para cocinar extraordinariamente y con sabor, pero Google creo que no me lo entendería nunca.

De hecho, casi nunca me pongo a escribir cómo le gusta a google, no me sale.

El título prácticamente quiere decir, que fui de la generación que creció con ese consomé de la gallinita. ¿Ya su mente trajo el recuerdo gráfico? la que vestía las alacenas con sus atractivos colores verdes y amarillos; que quién podría olvidarlo.

Pero claro, eran otros tiempos.

Escuchábamos casettes, comíamos yogurt con mermelada en el fondo y cereales llenos de azúcar, aceite de maíz, manteca de empaque azul para los frijoles, harto pan de harina blanca, puré, catsup.

¿Y qué mamá promedio se asustaba?... casi ninguna.

Si un día mi mamá lee este artículo, sí le agradezco y aclaro que aprendí a cocinar muy variado gracias a su curiosidad y creatividad que no era de una mamá promedio.

Era extremadamente raro que nos diera comidas “fritas” o “rápidas”, había muchos vegetales, especias y de todo en su cocina con mucha variedad.

Pero sí crecimos con consomé de polvo en la despensa como un aditivo de sabor normal para sopas y otras preparaciones DIARIAS.

Todavía cuando me fui a vivir sola y años después me case, yo tenía el hábito de echar al carrito de súper el consomé porque sabía que era mi sazonador que levantaba mis salsas, pastas y todo.

Lo bueno de esta edad, el síndrome metabólico de mi esposo y la curiosidad que me heredó mi madre en la cocina: me puse manos a la obra para hacer mi propio sazonador de consomé natural.

-Es mi descubrimiento del año.

-Es extraordinario.

-Está hecho de todo lo que yo quiero y puedo controlar su sabor.

-Es natural y dura meses en el congelador (sin congelarse como piedra por la cantidad de sal que lleva*)

-Es natural, sin conservador, sin glutamato y todas esas sorpresas de las etiquetas que no nos importaba cuando éramos niños, porque así debía de ser; cada época tiene sus revelaciones y consecuencias para después. Así es esto mis queridas lectoras.

Internet está lleno de videos y artículos para hacer tus propios cubitos de consomé.

Esta vez yo lo hice con sólo de verduras y un buen de especias que fue lo que le dio la magia.

*La misma receta se puede hacer añadiendo una pechuga de pollo asada. (Opcional) Yo la haré en el próximo para comparar.

¡Es muy fácil!

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Sólo hay que darle un buen toque personal de especias y variedad.


SAZONADOR DE CONSOMÉ NATURAL

INGREDIENTES

1.

Un kilo de verduras picadas muy variadas y al gusto (usen los cabitos y cáscaras también)

Yo usé: mucho poro (las partes verdes del inicio también), cebollín, calabaza, cebolla, zanahoria, 5 dientes de ajo, apio y ramas del apio y perejil.

2.

Especias al gusto: Tomillo, mejorana, laurel y albahaca seca, cúrcuma en polvo (bastante), jengibre en polvo, comino, mostaza en polvo y pimienta. También, agregué un poco de mi mezcla favorita de 21 especias orgánicas en polvo que compro en Costco.

3.

Sal*: Por cada kilo de verduras, la mayoría de recetas recomienda 300 g de sal gruesa. Yo me asusté un poco por la cantidad cuando la eché en mi bascule y me quedé pasados entre 150 y 170 g pero estoy viendo que uso más de mi mezcla cuando cocino.

Hay que recordar que aunque se vea mucha sal, la pasta se usa de cucharaditas para un litro de agua en sopas o cremas, un sartén de arroz etc.

La sal también hará que puedan tener en el congelador sin estar hecha piedra la pasta. -Hasta tres meses (unos dicen que hasta seis)- pero yo creo que se la acaban antes.

PREPARACIÓN:

1.

Poner en una buena olla todas las verduras picadas. Sin agua. Solitas van a soltar su liquido. Yo le pongo la tapa para que empiece a cocer más rápido y remuevo para evitar que se peguen.

2.

Cuando empiecen ablandar un poquito, añadir todas las especias y sal.

3.

Dejar que se forme una pasta espesa y reduzca la mayor cantidad de líquido posible.

4.

Llevar la pasta a un procesador de alimentos o licuadora potente y mezclar muy bien hasta que quede sedosa y fina.

5.

Si todavía sienten algo de líquido, pongan la pasta nuevamente en la misma olla unos minutos más.

6.

Dejar enfriar y rellenar un tupper o en charola con papel encerado cubrir una capa de 1 cm. aprox. y refrigerar 12 horas o más, (podrán cortar cubitos pero hay que separarlos uno a uno con papel porque se pegan). A mí me gustó más la opción de tenerlo en un tupper porque voy tomando con la cuchara lo que necesite.

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¡ES EXTRAORDINARIA!

 

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La he usado para saltear champiñones y pimientos y como magia, puro sabor.

Para condimentar arroz.

Para dar sabor a sopas cremosas.

Alonso hizo una pasta con camarones y quedó deliciosa.

Depende la cantidad, ya no usen sal extra ¡Ya la tiene su mezcla!

La adoro, no quiero que se me acabe.

(Hay recetas que agregan un vaso de vino y lo de la pechuga a la preparación. Habrá que probar).

¡Disfruten probando y cuéntenme!