febrero 09, 2018

3 COSAS QUE HE APRENDIDO AL TENER UN BLOG

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¿Recuerdan la primera sensación al hacer algo por primera vez? tu primer trabajo, tu primer carro, tu primer departamento; muchas de esas cosas que al hacerlas por primera vez nos cuesta trabajo imaginar qué va a pasar o cómo va a salir todo. 

Simplemente tratamos de confiar y las hacemos.

Algo así recuerdo que me pasó al abrir el blog. 

No sabía que iba a suceder.

Hoy he aprendido tres grandes lecciones que me hacen conocerme más y definitivamente malabarista ha sido uno de los mejores proyectos personales que he hecho en mi vida. 

 

1. Hice las paces con otra mujer que me gusta ser. 

Recuperé la emoción.

¿Por qué la perdí? Porque simplemente son etapas, y creo que la mayoría en distintos temas vamos cargando modelos que debíamos de lograr cada que avanzaba la vida.

En esta etapa de más de largos treinta y tantos, te das cuenta que hay cambios (muchos) y no hablo sólo de los físicos; las presiones y exigencias toman su lugar y la constante búsqueda de "¿Qué sentido tiene esto que hago?" "¿Cómo construir mi vida de aquí en adelante?" "¿Qué me hace feliz?" "¿Cuánto más voy a trabajar?" Casa, hijos, deudas...

En esta mediana edad he escuchado cómo muchos se detienen un poco para preguntase si siguen haciendo lo mismo de siempre o no; otros hacen cambios radicales de estilo de vida y se vuelven más selectivos (Hasta con lo que comen), otros abren un negocio, se entregan a la familia o simplemente no dicen nada esperando pacientemente algo de magia.

No hay nada malo en esperar un poco.

Pero algunas veces mantenerte en una sóla dirección o estilo -por deber ser o por costumbre- no te permite ver más allá y disfrutar estar en constante descubrimiento.

En mi caso, fue ir descubriendo la mujer que realmente me gusta ser.

Después de más de 16 años de trabajar como independiente, como hoy lo sigo haciendo, me sigo dando cuenta que a mí me gusta generar (ingresos), pero también me gusta poder sentir que puedo y que puedo contribuir.

Pero también, (sí, este es el tipo de artículo donde hay más)...

También esa pequeña sensación que me deja tener un espacio para crear es única y la tengo que sacar; es como la parte de cómo me llevo con el mundo.

El blog me ayudó a re descubrir que como mujer necesito tiempo y espacio para crear algo.

Crear para mí lleva desde lo más simple: como cocinar, poner la mesa, jugar con lo que me rodea y procurar mi espacio para trabajar.

Hace tres años el blog nació como un proyecto identificador para que en esta etapa de vida integrara mi profesión, lo que soy, lo que me gusta y moldeara un poco mis planes del estilo de vida que quiero llevar. 

El blog me da esa oportunidad de creación, es como un jardín donde puedo echar una idea, verla crecer y lo mejor: yo he crecido con ella.

¿Trabajaré en ello toda la vida? no sé, créanme que trabajar demasiado no siempre ha sido tan glamoroso cuando se tienen altas expectativas y responsabilidad. He trabajado años sin parar, me gusta, pero hay días que aprendo a que las cosas necesitan tiempo.

Ojalá siempre esté en movimiento, trabajando o haciendo algo que me de sentido y alimente mi curiosidad.

 

2. Vencí miedos al hacer algo distinto.

De niña tuve una etapa muy insegura, no me gustaba mi frondoso cabello mega chino y mi enorme nariz como sello de mi herencia paterna.

Todo era muy llamativo.

Un día le pregunté a mi papá -¿Qué pasaría si modifico mi nariz?- me dijo: pues yo creo que nada, tendrías algo nuevo en ti y ya, sólo ya no serías tú al 100% y yo creo es parte de tu personalidad. 

Sus palabras para mí eran muy importantes.

No había mucho de moda de crianza con apego y esas cosas en la época que a mí me tocó, pero ciertos momentos (algunos) me hacen quien soy hoy, y como a todos: para bien y para mal.

A partir de ese día recuerdo que sentí que mi personalidad era distinta, no me sentí muy atractiva físicamente en esa edad pero alimenté otras áreas como mi seguridad, o bien... me la alimentaron. 

Me armé según yo, de súper woman muchos años para poder cargar al mundo y me fue bien y mal. 

Bien porque siempre fui muy segura con las personas, para conseguir trabajo, ser independiente y solucionar casi todo.

Mal, porque en algunas ocasiones me puse metas muy grandes de lograr todo a la perfección y no equivocarme.

Los miedos siempre te acompañan, pero mientras que no te paralicen está bien, son normales.

El blog me ha permitido hacer cosas distintas que no pensaba que haría en esta etapa de mi vida, me ha permitido ser quién soy, así, adornada y muy extensa para hablar.

Desde perder el miedo a salir en un video, hasta crear diario para disfrutar la vida que quiero; (ojalá por mucho tiempo más).

El famoso dicho de la zona de confort es muy cierto, a mí me gusta más verlo como:

El miedo es el motor que te impulsa, te hace respirar profundo y te mantiene bien despierta para que te des cuenta de todas tus capacidades y no te rajes.

¿Dudas? sí, ¿Es fácil? no.

Claramente lo que me quiso decir ese día mi papá con lo de la nariz: sé simplemente tú. 

Qué bueno que sigo siendo yo y mi narizota me acompaña.

 

3. Me di cuenta que no soy la única

Hoy el mundo digital te acerca a casi cualquier rincón de planeta.

Muchos de los proyectos que sigo de mujeres más o menos de mi edad, escritoras, bloggeras, mamás, fotógrafas y una lista enorme de gustos y también de profesiones, descubrí que lo que las conecta es esa hambre de creación.

Porque no importa mucho el cómo, sino el por qué haces lo que haces, el punto es por qué te hace sentido y lo disfrutas tanto.

La gran mayoría (Además de sus planes comerciales) tiene esas historias de corte y comienzo, renovarse o "morir", tiene esa parte de "quiero crear y lo quiero enseñar". "¡Sí!" lo voy hacer.

Los blogs me enseñaron ese lado, es un "sub mundo" complejo de mil temas con público para todo donde hay un montón de mujeres que saben a dónde quieren llegar y saben que su desarrollo es importante.

La función de la mayoría de los que me gustan es inspirar a que "hagas", a que te enseñen algo nuevo y a que te conectes con esa sensación, idea, pensamiento, acción o ¿porque no?, hasta con una receta en la cocina... porque lo que te hace sentir es que tú también puedes y que haces.

No sé si son temas de hijos, moda, espíritu, meditación, cocina o emprendimientos, no sé si el tema es pareja o sólo tu interés personal de tener algo tuyo porque siempre te repartes para medio mundo. 

No lo sé, solo sé que a mis 38 años la vida te invita a que encuentres el deleite en lo cotidiano y que la embellezcas un poco.

Eso para mí es malabarista - inspiración para una vida creativa-productiva, que hace que no te detengas y que tengas hambre de aprendizaje disfrutando todas esas cosas que como mujer te llenan el día.

Y aunque muchas veces las cosas que aviento al aire se caen a mitad del acto, las recojo y vuelvo a empezar, porque sé que nunca ha sido fácil, pero siempre vale la pena seguir creciendo a pesar de ya haberlo hecho. 

Lo aprendido es lo que hace interesante el camino.